Primero Independiente, siempre.

Las novelas del verano empañan el año que prepara el Rojo.

El regreso de Independiente a los primeros planos, con competencias importantes en el horizonte, puso en blanco sobre negro a justos y detractores.

Profesionales, periodistas y opinologos tienen algo que decir del mejor equipo del momento, la mayoría de las veces son conceptos poco generosos con un club tan importante y con tanta historia verdadera.

Independiente hoy es una institución que se posicionó ante los ojos del continente y del mundo como su pasado lo indica, como siempre fue visto.

Con aciertos y desaciertos, la comisión directiva encabezada por Hugo Moyano ha sido reelecta con casi el 90% del escrutinio y, con algunas cosas por aclarar y resolver, ha encontrado una estabilidad económica.

Le costó mucho al club, a los hinchas, a la dirigencia y a los jugadores llegar al lugar desde donde se arranca este 2018.

Entonces la pregunta surge cuando suceden cosas como la muerte y resurrección del ciclo Holan, cuando el club es apuntado como si fuese el único club donde existen barra bravas, cuando jugadores ventilan intimidades y otros se atrincheran para que los vendan.

Con qué necesidad alimentamos a los que prefieren ver a Independiente de rodillas. No porque sus ataques tengan algún peso sino porque Independiente no merece ser comidilla de verano sino estar en boca de todos porque tiene una realidad envidiable y año plagado de competencias importantes.

Este “volver a ser” se protege actuando en concordancia con que verdaderamente Independiente está por encima de todo.

Y quien no lo entienda o no lo respete indefectiblemente terminará haciéndole mal al club.

 

Deja tu comentario