Que viva el Rey

Independiente volvió a la victoria en el Libertadores de América frente al líder del torneo y quedó nuevamente en zona de clasificación directa de Copa. Llega dulce para enfrentar a Corinthians pero sin Bustos ni Gutiérrez.

Si bien durante la semana fueron pocos los indicios sobre el equipo para enfrentar a Boca, cuando faltaba menos de media hora para el encuentro y la planilla con el once inicial no aparecía, se sentía un clima distinto en el Libertadores de América. Parecía que se jugaba algo más que un clásico. Y efectivamente, cuando se supo el equipo titular, entendimos que era Holan quien apostaba un pleno en un partido que, a priori, no era tan decisivo.

 

Independiente salió a jugarle al puntero con lo mejor que el DT tenía a disposición. Sin miramientos, pensando en la copa del año que viene, en los puntos perdidos, en cumplir con el objetivo trazado en Superliga, en lo especial de volver a jugar con Boca, en arrancar de la mejor manera una seguidilla que define mucho.

Por su parte, el puntero llegaba diezmado, con varios lesionados y con una derrota en condición de local que abrió una ventana para que le disputen el título.

Lo cierto que es que los primeros minutos del trámite mostraron un Independiente que intentó controlar el juego, pero sin llegar a ser profundo, con tenencia pero con poco cambio de ritmo. Por su parte, el Xeneize tenía un plan inamovible: esperar el momento para lanzarse en velocidad a una contra que le solucione el partido.

Un poco para cada uno y se quemaron los papeles. Boca perdía a Barrios por lesión e Independiente a Bustos. Boca apostó a poner un jugador ofensivo como Reynoso e Independiente a Miño para mandarlo al centro con Domingo y ubicar a la derecha a Jonás Gutiérrez para encargarse de Pavón. Luego Jonás fundió motores y Holan eligió a Gaibor para su reemplazo. Todo el equipo se giraba y volvía a rearmarse. Figal de 4, Miño de 3 y Gaibor al lado de Domingo. Así transcurrió el resto del primer tiempo con un balance accidentado.

La segunda etapa, al menos los primeros 20 minutos, fueron #todorojo.  Figal borró a Pavón y desde ahí se construyó el predominio del Rojo. Así llegó una contra fulminante que definió de caño Benítez, tras asistencia de Miño. El Rey de Copas ganaba y el LDA ardía.

No le quedó otra a Boca que salir a buscar el empate. No fue superado nunca Independiente, pero los centros no paraban de llover en el área roja. Así también volvió a ser determinante Campaña con un par de atajadas. Tuvieron algunas contras más los de Holan, pero no supieron manejarlas ni tuvieron la efectividad necesaria.

Volvió la intensidad de Independiente, la presión y la actitud que se venía extrañando en lo que va del año. En un partido que suma mucho desde lo anímico pero que, de paso, lo ubica de manera inmejorable en la pelea por el pase a la próxima Libertadores.

Más tarde, en conferencia, habló Holan del importante, del partido del miércoles ante Corinthians. Y se lo notó confiado porque según sus palabras: “los nuevos están casi totalmente adaptados y vamos a tener un equipo muy competitivo para estar a la altura de ese partido”. También deslizó que podía estar a disposición Meza y esas son buenas noticias.

El Rey de Copas dio un paso más a la clasificación a la próxima Libertadores dejando en el camino al líder del torneo aunque habiendo pagado el costo con la lesión de Bustos, clave en el ataque del sistema Holan.

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