El triángulo de Holan

Como ante cada comienzo de semestre, el DT intenta construir un mediocampo con mayor volumen de juego.

Con la espalda que él mismo se fue construyendo, el entrenador Ariel Holan continúa en la búsqueda de lo que le falta para completar, quizás, su mejor obra.

 

Independiente es hoy un equipo con identidad futbolística. Algunos partidos seguramente son mejores o peores, pero se entiende lo que se intenta. Sin embargo, desde su llegada al club Holan prueba incasablemente su idea madre: un mediocampo triangular donde solo exista un 5 vocacionalmente defensivo y dos creativos con solidaridad en el retroceso.

 

El futbol moderno, de alta competencia, dio pruebas sustanciales de las posibilidades que brinda esa disposición. Pero aquí, por lo menos en Independiente, aún no ha dado frutos en lo que a volumen de juego se refiere.

 

Defensor a ultranza de ese mediocampo fue Gabriel Milito, que insistió incluso sin contar con los nombres adecuados para hacerlo. Pero Holan, pareciese que no comete ese error. Fue pidiendo jugadores, en cada mercado de pases intentó que le trajeran las piezas para esa estructura.

 

Y puede ser que, finalmente, ha conseguido contar con los interpretes adecuados. Nombre más, nombre menos, tiene las características para que funcione. Necesitará de tiempo, el aporte individual de los jugadores y, en el peor de los casos, resultados positivos que le den el margen para afianzar la idea y les brinde a los jugadores la confianza para llevarla a cabo.

 

Ha ganado lo que tiene el entrenador y, lejos de quedarse con lo seguro, busca darle ese salto de calidad, ese volumen de juego con tenencia, rotación y alternativas en las que cree firmemente para que Independiente continúe siendo protagonista.

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