JUSTO Y NECESARIO

Independiente volvió a la victoria con el debut de Cecilio Domínguez.

Las enérgicas apariciones mediáticas de Ariel Holan a lo largo de la semana son el fundamento principal para que hoy dijera, tras la victoria ante Unión, que “lo más importante era ganar”.

Este equipo “nuevo” del que habló en la conferencia viene siendo apuntado, sobre todo, por la baja en el rendimiento, por lo estrictamente futbolístico. Por elevación, es una crítica al “proyecto” que, sobre todo, es futbolístico.

Por eso era importante sacar al grupo de esa zona anímica, de empujar con puntos lo que no se pudo con juego. De ganar en confianza, para que el juego reviva. Y volver a ganar en casa, que no es poca cosa.

Consecuentemente, desde el juego, Independiente fue ante Unión de Santa Fe un equipo con urgencias. El buen Martín Benítez fue el ejemplo del Independiente de la primera etapa. Con la orden de ser el centro creativo del fútbol, su confusión conceptual convertía la tenencia horizontal en imprecisiones en los últimos metros. A su favor, siempre lo intentó.

Entre tanta urgencia e imprecisiones, al final del primer tiempo, ambos equipos se hicieron un gol y Delfino fue la figura estelar. También debutó Cecilio Domínguez que mostró rebeldía, pero la lógica falta de entendimiento con los nuevos compañeros.

La segunda etapa fue más rara aún, porque salió Silvio Romero, que a las claras no estaba para jugar, e ingresó Pablo Hernández. El Rojo sin 9 intentaba ser vertical, pero al llegar por los costados el pase final viajaba sin referencia.

Después salió Pablo Pérez, que casi se gana la segunda amarilla por el patadón que le dio al banco, e ingresó Fernando Gaibor. Ahora Independiente intentaba con dos internos de tenencia y juego, pero sin 9.

Ese rebelde de Cecilio filtró una finísima bola para que el Tucu volviera a ser decisivo en los últimos metros. Segundo penal cobrado y convertido en lo que va del año, esta vez de los pies de Gaibor.

Así se solucionó el partido, no sin antes sufrir un poco al final, por arriba, por abajo, desde un lateral. Pero ganó Independiente y eso era “lo más importante”.

Con Francisco Silva lesionado, con Silvio Romero lesionado, con Pablo Hernández que no se pudo recuperar de un sábado para el otro, con Cerutti entre algodones, con el “proceso” de Molina, con Pablo Perez que no puede completar 90 minutos y alguna dificultad más, habrá que ver cómo articula el entrenador al equipo y como empieza a asentar las bases de los circuitos futbolísticos sin perder oportunidad de seguir en la carrera por la zona de copas.

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