El lateral izquierdo de 23 años Gastón Silva pasó la semana pasada el reconocimiento médico con Independiente de Avellaneda, su nuevo club, con el que incluso ya se ha entrenado.
Sin embargo, el drama continúa puesto que para la FIFA el jugador es propiedad de los Pumas de la Unam. Fue el equipo universitario el que abonó al Torino, su anterior club, el monto de la operación, que ascendió a 1,6 millones de dólares.
Sin embargo, en algún momento del camino Gastón Silva cambió de opinión y decidió irse a Argentina para jugar en Independiente. Poco importó al jugador el hecho de que ya hubiese firmado un contrato con el equipo universitario. Es más, ahora intenta obviar dicho contrato alegando que fue su madre y no él quien firmó dichos documentos. Silva está en lo cierto cuando sostiene que no firmó nada. Fue su madre quien rubricó los papeles correspondientes para consumar el pase a Pumas
En México ya no quieren al jugador e Independiente está intentando abonar los 1,6 millones de su fichaje a Pumas para que el jugador sea suyo a todos los efectos.
Sin embargo, a los aztecas ya no les vale con esa cantidad. Exigen más dinero al club argentino en concepto de indemnización para hacerle llegar a la FIFA el transfer del jugador y que éste puede jugar en Argentina. En ese caso el propio Silva está dispuesto a hacerse cargo del resarcimiento para poder sellar su acuerdo, ya estipulado en 4 años, con Independiente
