Reponiéndose a la adeversidad. Primero al VAr, y después al horror de Benítez, el Rojo pudo dar vuelta un partido que se le había complicado más de la cuenta.
Silvio Romero, que ingresó en el segundo tiempo, anotó los dos goles del Rojo. El primero, a los 74 minutos, de penal. El siguiente fue en el tiempo añadido, en una de las últimas jugadas del partido. Jhon Sánchez hizo el gol para los ecuatorianos a los 60 minutos. En tanto, el árbitro anuló, tras consultar el VAR, un gol de Independiente a los 28 minutos.
El Rojo necesitó solo tres minutos para generar su primera jugada de peligro: un remate de Sebastián Palacios desde la izquierda que fue desviado por el portero.
A los 15 minutos, Francisco Pizzini estuvo cerca de anotar, pero su remate se fue rozando el poste derecho de Jorge Pinos.
El equipo de Sebastián Beccacece se había puesto en ventaja a los 28 minutos con un gol de Cristian Chávez, pero el árbitro, el peruano Diego Haro, lo anuló tras consultar el VAR porque interpretó que un jugador que estaba en posición adelantada (y no tocó la pelota) obstaculizó la visión del arquero. La determinación del árbitro enojó aún más a los hinchas, que nuevamente cargaron contra el organismo rector del fútbol sudamericano.
El equipo había tenido un buen primer tiempo con las buenas proyecciones de Bustos y el juego de Hernández, que luego debió salir lesionado y no pudo ingresar a jugar al complemento. El Tucu había sido el mejor del Rojo en la etapa inicial, anticipando, jugando y poniendo pases en cortada a sus compañeros que no supieron definir.
La lesión del Tucu se notó en el segundo tiempo. El equipo perdió juego y empezó a abusar del pelotazo en la salida, haciendo saltar la línea media, facilitando el trabajo de los defensores de la visita y el equipo no llegaba con claridad. Chávez salió rápido al inicio del complemento ya que su aporte fue nulo. Y entró Romero.
El Rojo en el segundo tiempo jugó un poco más nervioso e impreciso. Hasta que a los 60 minutos llegó la ecatombe : Martín Benítez se equivocó al intentar un pase largo y le regaló la pelota a Jhon Sánchez, quien, con un certero remate, convirtió el primer gol del partido desde la media luna ante una floja respuesta de Martín Campaña.
Y empezaron los nervios. Pero Beccacece metió mano y adelantó al equipo, siendo eje Sánchez Miño como lanza para la remontada.
A los 74, Romero anotó la igualdad de penal con un preciso tiro a la izquierda del arquero, que adivinó la intención del atacante pero no logró desviar el balón.
Desde entonces, el Rojo inclinó la cancha a su favor con más ímpetu que ideas. En una de las últimas jugadas, Romero aprovechó una desatención de la defensa rival y puso el 2-1 definitivo.
Metió, corrió, presionó, jugó y sufrió. Y también ganó. Independiente tuvo que esforzarse de más para dar vuelta el resultado y ganarle 2-1 a Independiente del Valle en la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
La vuelta será el martes 13 en Ecuador y el ganador de esta serie jugará en semifinales ante Fluminense o Corinthians, ambos de Brasil.
