PROHIBIDO HABLAR

Las declaraciones del capitán molestaron a al dirigencia.

Silvio Romero habló el viernes pasado en Radio La Red donde tuvo una declaración que puso otra vez un tema que es irritante para la dirigencia, en especial para Pablo Moyano: los sueldos.

Romero dijo que «nos deben los sueldos de enero, febrero y marzo». Ésto llegó al teléfono celular de Pablo Moyano y le cayó mal. El propio dirigente ha manifestado en sus medios afines, que desea que los futbolistas tengan un gesto de bajase el sueldo, claro que para exigir, primero hay que cumplir. Eso, del lado del dirigente; postura que cambia cuando pasa del otro lado del mostrador y se pone la pilcha de sindicalista y le pide a los empresarios que le pague los sueldos a sus empleados.

Detalles al margen, la cuestión es que la declaración del capitán molestaron al dirigente. Hecho que propició en una aclaración a la mañana siguiente por parte del capitán en sus redes sociales, explicando que no hubo mala intención de decir lo que dijo. Peo ya lo había dicho.

Tras éstas declaraciones, bajaron línea directa desde la dirigencia: no más notas, no más vivos de instagram. Y en caso que los hagan no prestarse a hablar de los sueldos y tratar de evitar el tema.

La dirigencia está molesta porque a  los que no les han pagado es a aquellos que tiene  los contratos más altos, y que justamente se ponen en boca del capitán Silvio Romero, al que lo miran de reojo, porque fue el encargado de encabezar un reclamo yendo a las oficinas de futbolistas  Argentinos Agremiados para hablar con Sergio Marchi del tema.

Lo cierto es la que orden fue clara: prohibido hablar.

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