Cuestión de creativos

  1. La jerarquía individual es sustancial a la hora de sentenciar partidos sin mucho fútbol, al momento de definir el resultado de un partido con poco vuelo, pocas propuestas de equipo y oportunidades. Eso declinó la balanza a favor de Boca durante la tarde-noche del Libertadores de América. Roa y Cardona, los creativos de cada equipo, fueron la gran diferencia entre los dos y el desencadenante principal del resultado final.

No reinaron las propuestas claras, las llegadas ni el peligro en demasía para ninguno. Partido de poco color, en el cual el Xeneize puso a sus suplentes pensando en la vuelta por la Libertadores y el Rojo venía de quedar eliminado de la Sudamericana tres días atrás (caído anímicamente).

Pinceladas de Velasco ilusionaron durante el primer tiempo pero no alcanzaron en un equipo apático y que sigue sin leer bien los momentos de los partidos. Fue sin dudas lo mejor del Rey de Copas.

Independiente lo ganaba con un gran cabezazo de Silvio Romero (buena asistencia de Bustos) al minuto 20 de partido. La pelota la tuvo siempre el visitante, ninguno fue claro dominador durante los 90. Russo apostó, promediando la mitad del segundo tiempo, a poner en la cancha a titulares como Salvio, Villa y Cardona, quien fuera la única clave de la victoria azul y oro.

El ingreso de Edwin Cardona fue fundamental. En un tiro de esquina el colombiano metió un centro fantástico con rosca de afuera hacia adentro de Sosa, a quien hizo dudar y retroceder, para que Soldano iguale a 10 del final. El mismo, en la puerta del área, la clavó al segundo palo (9 minutos después) con el pie abierto y fulminó a Independiente.

Pusineri colocó a Roa en el once titular. El colombiano tuvo buenas intervenciones y venía desarrollando un buen partido individual con destellos interesantes, hasta que Rossi le atajó un penal al minuto 43 (se lo pidió a Romero) y desperdició la chance de ampliar la diferencia y empezar a meter los 3 puntos en el bolsillo.

Apenas comenzado el segundo tiempo, el 7 erró un mano a mano tras una excelsa habilitación de Menéndez. De allí en más el Rojo no llegó y el resto es historia.

La diferencia entonces entre un equipo y otro, la jerarquía individual, fue el detonante principal de una nueva derrota de Independiente. Uno falló un penal y un mano a mano, el otro fue protagonista de los dos goles de su equipo en solo 15 minutos. La derrota en el clásico fue cuestión de creativos. 

 

 

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