Lucas Pusineri se plantó ante la dirigencia y no está dispuesto a dirigir ante River si no se resuelve su futuro profesional antes del jueves, la fecha límite. La reunión entre las partes se efectúo este martes, pero los Moyano no asistieron. Esto significa que el entrenador está muy cerca de irse de la institución antes del fin de semana, a pesar que su contrato finalizó el 31 de diciembre. Las desprolijidades y los malos manejos de la Comisión Directiva, sobre todo después de la salida de Jorge Burruchaga por desgastes y conflictos internos, son los detonantes.
Pusineri se presentó al entrenamiento de este martes en Villa Domínico y así seguirá hasta este jueves a menos que antes le comuniquen que no sigue (de ser esa la decisión). El entrenador había exigido una definición hace 15 días cuando desde la dirigencia le propusieron terminar la Copa y luego tomar una determinación. Pusi respondió que quería confirmación o se iba y por eso escuchó de Moyano que le extendería hasta diciembre de 2021, algo que no se rubricó hasta ahora.
La idea de los directivos, según dejaron trascender, es la de ahora sí cumplir con los pasos adecuados: es decir, que un mánager sea quien elija -con el okey de la Comisión Directiva- si el técnico debe seguir siendo Pusineri o si se debe cambiar de rumbo futbolístico.
La extensión del vínculo del exjugador con el club se iba a firmar, en principio, el pasado jueves, pero debió postergarse por una deuda que desde la institución mantienen con el DT. Luego, parecía que se definía el sábado y volvió a dilatarse. Lo cierto es que la mayoría de los dirigentes no están de conformes con que siga al frente del plantel.
