Pese a la primera información de esta mañana en la que el ciclo de Lucas Pusineri en Independiente parecía finalizado, la reunión con los dirigentes cambió el panorama. Desde el club esperan que el DT de un paso al costado, mientras que del otro solo se irán si son echados.
Si bien hace unas semanas parecía que la renovación era un hecho, lo cierto es que la situación cambió por completo y los resultados deportivos tampoco acompañaron. Además, cuando parecía que la extensión se daba el pasado jueves, ésta se vio demorada por una deuda del club para con el entrenador. Luego, la derrota ante Arsenal por 4-3 en la Copa Diego Maradona también le puso un manto de dudas a su continuidad.
Así, Pusineri se puso firme y le dijo a la dirigencia que quería firmar un nuevo contrato o no se presentaría a dirigir ante River ya que su contrato venció el 31 de diciembre de 2020. Los dirigentes, que comenzaron a dudar de su continuidad, harían caso omiso al pedido del entrenador. En concreto, en el cónclave en Villa Domínico le comunicaron que será el próximo manager quien elija al entrenador, motivo por el cual no le ofrecerán un nuevo contrato hasta tanto consigan un reemplazante para Jorge Burruchaga y éste manifieste su postura en favor de Pusineri.
A su vez, no hay confirmación oficial de que el entrenador se presente a dirigir la práctica de mañana por la mañana, siempre y cuando la nueva reunión sirva de resolución, tanto por su salida como por su continuidad.
