El defensor nunca cobró el incremento salarial que los dirigentes le firmaron en septiembre del año pasado y desde el club argumentan que Moyano aún no lo aprobó. Igual le prometieron solucionar el problema en lo inmediato.
El enojo va en aumento. La dirigencia de Independiente no cumplió con lo prometido. Y Alan Franco comenzó a perder la paciencia. El defensor de 24 años, quien el 1° de septiembre del año pasado firmó la extensión de su contrato hasta el 31 de diciembre de 2022, nunca cobró su salario con el aumento que los directivos se comprometieron a darle.
El central vive una situación muy similar a la que atravesó Fabricio Bustos, quien tuvo que alzar la voz para que quienes conducen los destinos del club desembolsen el dinero de su salario actualizado con la inclusión de un retroactivo hasta septiembre, el mes en el que tanto el lateral como Franco firmaron sus nuevos vínculos con cifras que jamás llegaron a ver en sus recibos de sueldo. Al marcador de punta ya le pagaron el nuevo monto luego de que saliera a quejarse, pero el zaguero aún no había efectuado ningún reclamo. Sus representantes finalmente se contactaron con Hugo Moyano y su hijo Pablo, presidente y vice de la institución, para avisarles que el jugador nunca percibió el aumento pautado.
Franco estampó la rúbrica en su nuevo vínculo a principios de septiembre e incluso se tomó una fotografía poniendo el gancho junto a Pablo Moyano. Lo cierto es que esa foto fue sólo para las redes sociales, ya que Hugo no se tomó el tiempo para analizar los papeles y nunca estampó la rúbrica. El jugador tiene la potestad para acudir a Futbolistas Argentinos Agremiados, pero antes de tomar una medida drástica optará por darles un tiempo más a los directivos para que regularicen la situación. Al igual que Bustos, exigirá el pago retroactivo del aumento desde el momento en el que el nuevo contrato fue rubricado.
Olé
