La dirigencia del Rojo confiaba en que se iba a resolver en el corto plazo y aseguraban estar autorizados por Conmebol, pero cada país define según su situación los pasos a seguir y en Brasil no dejaban pasar a quienes seguían dando positivo de Covid-19.
Es por eso que durante horas la delegación no se pudo mover del aeropuerto a la espera de una solución y los jugadores explotaron: Silvio Romero, capitán del equipo, discutió fuerte con un policía. «Ni agua nos dieron», le dijo.

Más del destrato sufrido por la delegación de #Independiente en Brasil pic.twitter.com/BLqm3qXhSv
— La Caldera del Diablo (@calderadiablo) May 4, 2021
