El Rojo continúa saldando las deudas que generó en los últimos años y le trajeron varios dolores de cabeza, pero todavía no llegó a cero con el club italiano y sigue sin poder utilizar a su único refuerzo.
Independiente tuvo un arranque de temporada altamente positivo y, al cabo de las primeras seis fechas de la Liga Profesional, el equipo de Julio César Falcioni se encuentra como único puntero del torneo, producto de un invicto -el único de los 26 equipos- de cuatro victorias y dos empates. Sin embargo, en el Rojo no son todas buenas porque desde lo económico sigue teniendo problemas que se traducen, de alguna manera, en lo deportivo.
Es que Independiente todavía no logra habilitar a Joaquín Laso, único refuerzo del último mercado de pases, porque el club todavía no saldó el total de la deuda con el Torino de Italia, por el pase del uruguayo Gastón Silva. Si bien en las últimas horas fueron transferidos 500.000 dólares al club italiano, todavía restan pagarse 300.000 para cumplir con las obligaciones económicas y que se levante la inhibición. Desde la dirigencia confían en que esto sucederá en los próximos días.
Sin embargo, cuando está cerca de solucionar uno de los problemas, en Independiente puede reaparecer otro que parecía arreglado. Es que luego de haber llegado a un arreglo con el América de México para abonarle lo que falta por la transferencia de Silvio Romero, el Rojo no logró cumplir lo acordado con los mexicanos, que si no reciben el dinero correspondiente próximamente también podrían generarle al Rojo una inhibición.
