El uruguayo de 23 años no continuará su préstamo en el fútbol brasileño y adelantará su regreso a Villa Domínico.
El mercado de pases expone el mal presente económico de Independiente, restringido a la hora de incorporar. Las inhibiciones continúan bloqueando la posibilidad de ir a buscar jugadores que puedan tener rodaje. Tal es el caso de Baltasar Barcia, el uruguayo de 23 años que vuelve del préstamo en Criciúma donde tenía contrato por un año. Al rescindir con el club brasileño, volverá a Villa Domínico para sumarse a los entrenamientos; sin embargo, no tendrá minutos en cancha hasta que el Rojo salde las cuentas pendientes.
El mediocampista que llegó en enero de 2023, presenció 27 encuentros y convirtió un gol, se despidió de Argentina en diciembre cuando Carlos Tévez seguía en el cargo de entrenador, considerando que no lo iba a tener en cuenta. Con tan solo cuatro partidos jugados en 14 fechas del brasileirao y uno en la Copa de Brasil, Barcia quiso pegar la vuelta. Había tenido un gran rodaje en el Campeonato Catarinense, donde disputó doce encuentros de 17 posibles, donde, además, salió campeón, aunque no logró computar ningún gol. Si bien sirvió de experiencia, el deseo del futbolista era volver y tener minutos en el club de Avellaneda; hasta ahora, podrá estar en el plantel pero no será parte del once de Julio Vaccari.
A tan solo cinco días del regreso a la Liga Profesional donde Independiente se enfrentará a Instituto el 18 de julio en condición de visitante, tan solo se reforzó con Mateo Pellegrino y Kevin Lomónaco, ambos defensores que no debutarán hasta que se levanten las inhibiciones. El tercer llegado, que se presentará la semana que viene en Villa Domínico, también se conformará con los entrenamientos.
