El Rojo se impuso por 1-0 en Santiago del Estero con un tanto de Leonardo Godoy, luego de haber sido goleado en Avellaneda frente a Gimnasia de Mendoza. Es la primera victoria con Jadson Viera de entrenador.
Independiente volvió al triunfo en Santiago del Estero, donde venció por 1-0 a Central Córdoba, por la fecha 8 de la zona A del Clausura. Con gol de Leonardo Godoy, el equipo consiguió la primera victoria en el ciclo de Jadson Viera (suma un empate y una derrota), y se recuperó tras la goleada sufrida ante Gimnasia de Mendoza.
Tras el ééxodo de futbolistas que se dio durante la última semana y luego de los silbidos generalizados que recibieron los jugadores el fin de semana pasado, el Rojo llevó a 13 puntos y quedó sexto, en zona de playoffs.
El triunfo ante Central Córdoba tuvo un valor que excedió a los tres puntos: fue un alivio para el equipo de Avellaneda, que venía de protagonizar un papelón en la fecha anterior, cuando cayó ante Gimnasia de Mendoza por 3-0. Y también fue una bocanada de oxígeno para Jadson Viera, quien consiguió su primera victoria desde su desembarco en el Rojo.
Independiente se desahogó. Cargaba con la necesidad imperiosa de cortar la inercia negativa de un club sumido en una crisis profunda a nivel institucional, en medio de un turbulento año electoral y luego de un éxodo de figuras que debilitó al equipo en los últimos días. Las partidas de Gabriel Ávalos, Kevin Lomónaco y Maximiliano Gutiérrez, piezas importantes en la estructura de un conjunto al que no le sobran recursos, fueron bombas que desataron la bronca de los hinchas.
El Rojo no brilló. Pretender eso en estos momentos sería incurrir en expectativas irreales en función de la coyuntura. Pero el equipo mostró la intención de asumir el protagonismo. Independiente presionó y Meza, todavía muy lejos de la versión que supo mostrar en el pasado, filtró algunos buenos pases. Pérez Curci aportó dinámica y a eso le sumó una asistencia de gran categoría en el gol de Godoy. Abaldo estuvo apagado, Montiel fue discontinuo y Tempone, quien desde hace dos partidos carga con la difícil responsabilidad de reemplazar a Ávalos, tuvo ímpetu pero fue muy impreciso en la definición.
Cuando Independiente se puso en ventaja, Central Córdoba reaccionó con más empuje y voluntad que fútbol. El conjunto de Avellaneda, ya más replegado, achicó espacios hacia atrás y procuró hacer correr el reloj. Fue en ese momento cuando ganó protagonismo Fedorco, quien tuvo varios rechazos cruciales.
El Rojo dio señales de vida y se acomodó en la Zona A.
